jueves, 31 de marzo de 2016

Richard Thaon Tappan



Arturo:

Es fácil dar con la casa de Richard: la cubierta del medidor de luz es un casco de guerrero medieval que anuncia el tema que lo apasiona y que forja en hierro.

Es el 1805 de la avenida Benito Juárez de la colonia Cabrera, donde dos láminas hacen una desvencijada puerta que aparenta estar abierta siempre.

Destaca su taller. De hecho es lo primero que encuentras al entrar. Ahí hace algunos trabajos comunes de herrería, pero otros no tanto: armaduras medievales con toda la originalidad de hace 600 años, y tal vez perfeccionadas porque, asegura él mismo, tienen mejor flexibilidad, ya que las fabrica para actividades deportivas que se realizan en Europa, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Canadá, Japón y, con él, muy recientemente en México.

Partes de armaduras cuelgan en un lado del taller y cada paso de su construcción lo explican los distintos yunques y martillos.

Afuera, en una mesa redonda, y no precisamente la de tu tocayo el Rey Arturo, reposan piezas de armaduras terminadas que resplandecen imponentes con el sol del atardecer. Es ahí donde me percato de que las armaduras de Richard logran flexionar hasta 180 grados.

Arturo, te has de preguntar qué hace en Atlixquito tan singular personaje que  dedica buena parte de su tiempo a algo que poco o nada de utilidad tiene en Atlixquito como es la fabricación de armaduras medievales, las cuales, además, en este momento tienen un costo aproximado de 10 mil pesos sólo en su calidad de equipo básico.

No vive nada más de esto, claro, porque independientemente de ser un artesano forjador del acero, también es un excelente artista diseñador de joyería de plata, platino y oro con incrustaciones de diamantes que circula en el mercado mundial; vaya, hizo hasta los trofeos para la carrera Popobike de este año.

Richard Thaon Tappan es originario de Utica, Canadá, lugar que hasta ahora no conoce porque no ha vuelto desde que sus padres lo llevaron a California cuando tenía un año de edad. Sin embargo su nomadismo lo hizo recorrer distintas partes de Centroamérica y México, antes de decidirse por Atlixquito, donde vive en la colonia Cabrera desde 1997.

Es un excelente conversador a pesar de su complicado español. Basta preguntarle algo, cualquier cosa para establecer una plática apasionada e interminable como la relacionada con la actriz Margarita Obregón, quien hiciera películas con Silvia Pinal, Mauricio Garcés y Cantinflas, y con quien casó en Costa Rica, teniendo su fiesta de bodas en el casino club Versalles del valle de Managua, Nicaragua, propiedad de Franses Somoza, nieta del presidente Anastasio Somoza.
Jimi Hendrix (Foto: periodicoenfoque.com.mx)

Todo es importante para él en su conversación e interesante para su interlocutor, pues al hablar de los tiempos de su matrimonio con Margarita, y al recordar que estaba de moda la melodía Enciende mi fuego, se desvía para exclamar: “¡Yo conocí a los Door’s en el pasado, en Estados Unidos!”, y se pone hablar de ellos y de Jimmy Hendrix, uno de los mejores y más influyentes guitarristas de la historia de la música popular y a quien le diseñó una guitarra.

Richard es uno más de los atraídos por la vegetación de estos lugares, por el clima, la gente y por el Popocatépetl que no le inspira ningún temor, pues “hace la vida más dulce y emocionante” con su espectacular actividad.

Arturo, el sueño de Richard es crear en Atlixquito una sociedad de guerreros medievales, es decir, quiere que en lo futuro Atlixquito se sume a momentos de retorno de la historia que ya viven otros lugares como San Diego, California, donde se realiza dos veces al año un enorme festival organizado por una sociedad medieval integrada por más de 500 personas.
Y es que esto de crear un parque temático o Villa Medieval, donde se recrean batallas y combates al estilo medieval (torneos de lucha y habilidades de caballeros en armaduras y corceles, torneos de tiro con arco y ballesta, exhibiciones de cetrería y diversos juegos), conforman algunos de los espectáculos que ya se ofertan con impactos turísticos impresionantes, pues mientras en Texas se lleva a cabo el festival del renacimiento más grande del mundo (hasta con 250 mil visitantes), en un espacio que se hace semejar a una ciudad pequeña del siglo XVI, aquí en nuestro país, en Guanajuato este año, entre marzo y abril se llevó a cabo con éxito el Primer Festival Medieval y de la cerveza, abriendo la oportunidad a Richard de mostrar el próximo año los productos que elabora y exhibir sus estrategias de combate.
Cabe mencionar que en los objetivos de estos eventos está abrir nuevos espacios para mostrar al público en general que existe un movimiento artístico y cultural que trata de rescatar los momentos más importantes de la nombrada época medieval; acercar a la gente relacionada e interesada en preservar las tradiciones y cultura que se desarrollaban en esa época, e intercambiar la información con los diferentes actores interesados en dar a conocer las distintas formas de convivencia, lo mismo que sus formas de diversión, las cualidades culinarias, su entorno social y guerrero, su forma de vida cotidiana y su trabajo cultural y artesanal.

Y lo más importante es que con este evento México se coloca a la vanguardia en espectáculos de toda América Latina, por lo que se espera se arraigue tanto en la gente del estado guanajuatense como en la del país, toda vez que es importante para México, porque fue el último de los países conquistados por consecuencia de Las Cruzadas. En España, la participación de Hernán Cortés en México marca el final de la Edad Media.

A Richard le tiene un significado especial la recreación en la actualidad del medioevo, porque es la práctica del honor, la educación y la cortesía, y porque, asegura, está probado que con el conocimiento de las artes y las ciencias de esa época el hombre puede sobrevivir a cualquier catástrofe.

En nuestra entrevista, la que realizamos de pié por hora y media, Richard sólo abandonó el ritmo de su conversación en tres ocasiones: al recordar a su esposa en la fiesta de bodas, lo que lo hizo pronunciar con dulzura el nombre de Margarita; al recordar a su hijo que murió, y de quien dice irremediable: ya está libre, y al convencerse de la incomprensión en Atlixquito del tema de los festivales medievales.
No hay duda, Richard Thaon Tappan es un caballero.

En fin, este artista está en espera de que el ayuntamiento de Atlixquito le resuelva respecto de que pueda participar en las próximas Fiestas de Reyes, pero mientras esto no sucede, afuera de su taller nos hemos puesto a lanzar hachas sobre un grueso círculo de madera, y nunca me sentí tan contundente una y otra vez, clavando con firmeza.  +



3 comentarios:

  1. En paz descanse nuestro buen amigo Richard, siempre fue un gusto charlar con el, sus historias y su interés por un festival medievalista, además de sus famosas ratas rostizadas y demás viandas para esos eventos. Sus hachas lanzadas contra el tronco eran siempre desestresantes, lástima no sabemos a donde quedo todo, ahora su casa ha sido despojada, no quedo ni rastro, ni martillo, ni remache, ni el caballero con el dragón afuera en el muro de su taller, lamentable. Saludos don Héctor un gusto leer sus publicaciones.

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    1. Estimado Laberinto, entre otras cosas, de eso precisamente trataré de hablar en la próxima publicación. Agradezco tu comentario. Un abrazo.

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    2. Es otra tragedia de Atlixco, que este hombre creador ha muerto tan abandonado frente a la indiferencia de las autoridades atlixquenses. Lo conocí. Comenzó una amistad entre nosotros que fue cortada por la misma indiferencia oficial cuando tuve que emigrar a Xalapa para buscar vida el sustento en Radiotelevisión Veracruzana. Ahí, a fin de tres años, encontré la misma indiferencia. Atlixco no es único en esta sentido; la he topado en Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Puebla, Tlaxcala, y en cualquier lugar en donde las autoridades de momento, por falta de preparación, muestran indiferentes a las innovaciones culturales. Ricardo la encontró aquí, y aquí se quedó. Es una lástima.

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