Por: Héctor Estrada Casas
Arturo:
Nuestro
actual panteón municipal se construyó en el transcurso del año 1903. El proceso de la obra muestra
aspectos de gestión poco diferentes a las administraciones municipales actuales
y referencias igualmente similares de demanda de los servicios públicos. Se ve
desde entonces la dependencia que el municipio tiene con el Gobierno Estatal, y
se hace notar de la misma manera la buena disposición de las partes al signar contratos
en los que destaca el cumplimiento de compromisos. Vayamos a este ejercicio que
se hizo en Atlixquito hace 111 años.
La gestión
El
10 de febrero de 1903, los regidores de Hacienda y de Salud, Eduardo Cabrera y
Teodoro Salazar, respectivamente, y el presidente municipal de Atlixquito, I.
Ávalos, dieron a conocer al Gobierno del Estado la necesidad de un nuevo
panteón, pues “hace más de 50 años que se edificó cerca del centro de la ciudad
el panteón denominado San Pedro” que, “por su pequeña superficie y malas
condiciones higiénicas, es una constante amenaza para la salud pública y ya no
cuenta con un solo metro cuadrado disponible para continuar verificando las
inhumaciones de los cadáveres”.
Aseguraban
que “desde hace tres años el ayuntamiento trata de resolver el problema, pero
la penuria del tesorero municipal impide llevar a cabo tan importante mejora” e
informaban que el ayuntamiento, de acuerdo con Francisco P. Hernández, jefe
político del distrito, iniciaron los proyectos de un nuevo panteón cuyo monto
asciende a 5,600 pesos (viejos), más 2,350 pesos para la adquisición del terreno, según el proyecto hecho por el
Ingeniero Rafael Serrano.
Se
aprovechó para pedir un donativo al Gobierno del Estado, “pues el ayuntamiento
de Atlixco solo podrá proporcionar 2,400 pesos en el transcurso de ese año
(1903), faltando 5,500 pesos.
La adquisición del terreno
El
16 de marzo de 1903 se compró el terreno ubicado en la calle de La Ferrería,
siendo propiedad del señor Samuel Manjarrez.
Este
terreno antes perteneció al señor Joaquín Hernández Buenabad, quien verificaba
su propiedad legal desde 1826. Después lo dio en permuta el 25 de junio de 1884
a la madre de Samuel Manjarrez, Doña Dolores Ramírez, quien al morir dejó la
propiedad a su hijo a partir del 26 de diciembre de 1896.
Samuel
Manjarrez vendió el terreno al ayuntamiento en 1,600.43 pesos, y los 394.57
pesos restantes del precio convenido quedaron reconociéndose por el término de
un año, con un rédito de 6 por ciento anual, a favor de los menores Miguel,
Carlos, Julián, Alicia y Carmen, hijos de Don Samuel.
Se
levantó del terreno la siembra de alfalfa que tenía y, una vez realizada la
compra venta, en la escritura se asentó que el ayuntamiento cedía a perpetuidad
un lote de cuatro metros cuadrados en primera clase para el señor Samuel
Manjarrez y su familia, y otro de dos metros cuadrados en segunda clase para el
arrendatario del terreno, Mariano García.
Del adeudo
El
26 de marzo de 1903, los regidores Eduardo Cabrera y Teodoro Salazar dieron al
ayuntamiento algunas sugerencias para llevar a cabo los pagos pendientes.
Pidieron por ejemplo que a partir del 1 de mayo de ese año, Recaudación de
Rentas proporcionara semanalmente la cantidad de 100 pesos, hasta completar los
2,000 pesos que ya había facilitado el Gobierno del Estado para la compra del
terreno.
El contrato
El
ayuntamiento y los ingenieros Salvador Toscano y Rafael Serrano celebraron un
contrato a reserva de ser aprobado por el Ejecutivo del Estado, acordando que
ellos deberían entregar la obra el 15 de diciembre de 1903. El ayuntamiento se
comprometió a entregar a los ingenieros, como pago de la obra, la cantidad de
8,500 pesos, los cuales serían entregados por partidas de 80 pesos semanales.
También se acordó que si los ingenieros no entregaban la obra el 15 de
diciembre, pagarían 10 pesos al ayuntamiento por cada día que pasara después de
esa fecha.
Salvador
Toscano y Rafael Serrano entregaron las características del nuevo panteón,
especificando cada uno de los trabajos y su precio, dando un costo total de
8,517 pesos, incluyendo 774 pesos de honorarios al 10 por ciento.
3 de mayo de 1903
Se
colocó la primera piedra
El ayuntamiento informa
El
25 de junio de 1903 se envió el presupuesto de la obra al Gobierno del Estado y
le pidieron recursos para terminar los trabajos en la fecha comprometida, ya
que el ayuntamiento solo tenía disponibles y autorizados 3,000 pesos, es decir,
alrededor de la tercera parte.
Hicieron
saber que del 3 de mayo al 20 de junio se habían invertido 1,139.90 pesos en
herramientas, materiales de construcción y sueldos de operarios, quedando por
invertir 1,860.08 pesos, por lo que le pidieron autorización para aumentar
hasta 900 pesos la partida relativa a la obra.
La respuesta
El
11 de junio de 1903, el Gobierno del Estado contestó positivamente, autorizando
adicionar la cantidad necesaria, tomándola del presupuesto vigente del
municipio de Atlixquito, y con esto se elevó a escritura pública el contrato
del 24 de junio entre Salvador Toscano, Rafael Serrano y el ayuntamiento.
La obra
En
la notaría pública del distrito de Atlixquito se asentaron nuevamente los
acuerdos del 24 de junio, y los ingenieros especificaron lo siguiente:
“Cimientos
de mampostería de piedra. Mochetas y serramientas de puertas y ventanas de
mampostería de ladrillo. Muros de adobe con cadenas de ladrillo, pisos de
ladrillo de la mejor calidad que se encuentre. Pavimento de piedra de tecali y
escaleras de piedra de cantera labrada. Cornisas de loza, lámina o en su
defecto de ladrillo, y banquetas de loza de un metro de ancho. Las ventanas y
tres de las puertas con bastidores con un solo vidrio en cada hoja. Puertas
plegadizas de madera y chambranas pintadas al óleo; las ocho puertas restantes
serán de madera y sin bastidores y las rejas de 5 octavos cuando menos. La
administración y la sala irán con papel tapiz; el anfiteatro pintado con
pintura de aceite. Se construirá un lavadero en la zotehuela, un excusado de
pozo y se hará un caño para recoger desagües del edificio. Se instalará agua
potable con tubería de una pulgada para surtir el lavadero, cocina, anfiteatro
y dos llaves en la fachada. El arreglo del frente del edificio comprende solo
la parte situada entre la banqueta y éste. La barda que rodeará al panteón será
de 500 metros de largo por 4 metros de alto y en la parte superior un caballete
revocado con mezcla y sólo se aplanará la parte frontal del exterior. Las
calles del interior serán de 2 metros de ancho y se harán de una capa de
tepetate, o cascajo apisonado y arena. Tendrá una fuente de mampostería de 1.60
metros de diámetro y 60 centímetros de alto. El edificio llevará un asta
bandera y se arreglarán 1,200 metros de calles en el interior.
1 de enero de 1904
Según
el libro que guarda nuestro panteón municipal, éste fue inaugurado por el jefe
de distrito Don Francisco P. Hernández.






