Arturo:
Cuando
José Manuel se relacionó con directivos del INEGI, se enteró de que había un
organismo llamado CIAPEM (Comité de Informática de la Administración Pública
Estatal y Municipal), y fue en una visita al gobierno municipal de
Aguascalientes donde se enteró de que habría una reunión nacional de este
organismo en próximos días; de que Puebla tenía su CIAPEM (como lo tenían otros
estados), y de que éste no había tomado en cuenta Atlixquito para esa reunión.
Sin embargo fue invitado para el año siguiente.
A
la primera reunión del CIAPEM que asistió como observador fue a la de
Cuernavaca, Morelos, en 1997, pero fue en la de Aguascalientes donde vio el
tema de la fotocredencialización de tianguistas, proyecto que desarrolló en
Atlixquito, al igual que otros que adecuó al medio, lo que hizo que para el año
2000 llamara la atención de Gedas Norteamerica, empresa que al tratar de
incursionar en el tema de gobierno, y buscando en el territorio nacional,
encontró de referente al municipio de Atlixquito como el más avanzado.
Coincidió
que cuando Gedas anunció su visita a Atlixquito, José Manuel se encontraba
refutando la información que le daba el INEGI, pues sus indicadores eran tan
amplios que “el día a día” del municipio se perdía; INEGI manejaba escalas a
10,000 y se necesitaba el manejo de una escala a 1000. INEGI vio lo que José
Manuel estaba haciendo y lo invitó a mostrarlo en el CIAPEM de ese momento,
realizado también en Aguascalientes, y Gedas se ofreció como patrocinador.
bandera estatal
La actualización
Pero
“es un sistema que si no se actualiza en un año se muere”, y en esto mucho
tiene que ver en la mayoría de los casos el paso de un gobierno a otro. Un
ejemplo: En 2002 José Manuel dejó Atlixquito y se fue a San Andrés Cholula (ya
era la versión 2.1), donde con su llegada se instaló un GPS de referencia
ligado a los GPS’s del INEGI, pero llegó la siguiente administración y quitó
todo y lo arrumbó. Era una estación que por un lado el INEGi la consideró como
parte de la red activa de GPS’s nacional, y por el otro que permitía hacer
levantamientos en un radio de 5 kilómetros, teniendo un impacto importante en
los ingresos del municipio. Cuando José Manuel llegó a San Andrés, el cobro del
predial estaba en 2 millones de pesos y lo subió a 18 millones.
San Andrés Cholula
En el Catastro
José
Manuel se fue después a Catastro del estado como jefe del Departamento de
Administración de Municipios y ahí se convirtió en el encargado del Padrón
Geográfico, es decir, actualizaba el mapa del estado de Puebla, trabajo con el
que por cierto encontró cosas raras como escuelas y carreteras que no existían,
por lo que le pidieron dejar eso y no siguiera. Se comenzaron a ver las
deficiencias del gobierno y sus últimos días en Catastro fueron haciendo
investigación en la mapoteca de la UNAM sobre cartografía antigua de Puebla
para una página interactiva.
En
octubre de 2005 se fue formalmente al Distrito Federal para trabajar en el
Banco Interacciones, luego fue invitado a trabajar en la parte de gobierno de
Autocad, después se fue a SEDESOL federal y en seguida al programa
Oportunidades.

Una reflexión
Arturín,
una vez que te “permites” trabajar en el gobierno (¿algún día diremos: Una vez que
tengas la “oportunidad”?), y ves que no sucede lo suficiente para cubrir las
demandas ciudadanas, enfocas la atención en la labor de seguimiento de la
administración pública y encuentras —porque además han pasado algunos años y tu
ángulo de observación es unas veces desde dentro, otras desde fuera, o desde
otro orden de poder— ideas que nacen con fecha de caducidad para la atención de
lo público.
Pero
cuando constatas que el seguimiento no existe casi en la totalidad de los
casos, te refugias en saber por lo menos qué fue de aquellas personas que
alguna vez diseñaron y aplicaron un proyecto que contribuyó a la generación de
herramientas para la administración y control de los recursos públicos, y
encuentras que ese líder de proyecto vive emprendiendo una y otra vez para
replicar aquí y allá cosas que no sabe si en la aplicación tendrán continuidad
o no. Y todo porque la homologación no es posible en un esquema de invasión
entre órdenes de poder y en el que sale perdiendo el gobierno local.
El reencuentro
Este
tema me apareció porque el 25 de junio de este año, José Manuel me mandó un
correo electrónico que dice: “Héctor, te mando estos archivos. Si puedes dales
una leída y me das tu opinión. El archivo PDF es de una revista y el artículo
en cuestión es el de la cartografía de San Andrés (Cholula).El de Word es de
una publicación de La Jornada (de
Oriente). Un abrazo”.
Leí
y encontré varias cosas; bueno, en primer lugar el gusto de reencontrarme con
este querido amigo que es José Manuel, y en seguida mucho de lo que me regaló
la sensación del paso vertiginoso (y sin embargo empolvado por la carrera
tecnológica) de 18 años de gobierno en Atlixquito, el transcurso de casi dos
décadas que terminaron pasando más lento que las etapas evolutivas de la
tecnología informática. “La tecnología avanza, pero la administración no”, opina
José Manuel.
Más del seguimiento
No
sé si es correcta mi apreciación, pero creo que en Atlixquito el desfase con la
aplicación oportuna de técnicas dirigidas al almacenamiento, proceso y
transmisión de información, comenzó precisamente en el momento de su primera
implementación en el gobierno municipal (me refiero al gobierno en sí, el que
es construido para la sobrevivencia de los partidos políticos). Esa herramienta
nació en ese momento para la innovación, pero también apareció vulnerada por el
interés mayor o menor de cada presidente municipal, hasta seguir existiendo pero
con un desarrollo intermitente.
De
ahí lo que dice la nota de la Jornada de
Oriente que me mandó José Manuel, fechada el 24 de junio de 2014: “A falta
de carta urbana, San Andrés Cholula podría perder mil millones de pesos en
inversión”. Y la nota explica: “La carta urbana con la que cuenta San Andrés
Cholula precede del año 2007, y desde entonces no se ha modificado por las
administraciones anteriores”.
Dos ritmos distintos
José
Manuel recuerda siempre se hace la misma pregunta que busca explicar la
aversión que muchos gobiernos locales tienen todavía al uso de la cartografía:
“¿Cómo puedes gobernar algo que no conoces?” Y concluye: “México es uno de los
países donde más nos cargan los impuestos pero no nos facilitan su pago”.
“Y
esto puede llegar más lejos —me dijo cuando pudimos sentarnos para hablar de
esto—. ¿Te acuerdas que el proyecto era amarrar agua, predial, servicios y
crear una cuenta única por vivienda?
Ese
día le pregunté:
—¿Estás de acuerdo entonces en que la
tecnología, que se desarrolla a pasos agigantados, la empolva el desinterés de
quienes gobiernan?
—La
tecnología y la administración pública deberían ir a la par y no es así. Siento
que antes se hacían mejores cosas con menos herramientas y ahora se hace menos
cuando existen más y mejores herramientas. Algo está pasando ahí.
Hoy, en este momento
Actualmente José Manuel trabaja en la generación de un
Sistema de Información Geográfica (SIG de Seguridad Pública) para la creación
de un sistema de indicadores que permita evaluar la situación del Municipio de
Puebla en un lugar y tiempo determinado.
Para
esto hace énfasis en cuatro temas o ejes centrales de análisis: Victimización o
actividad delictiva (lo que sucede). Percepción
ciudadana de la seguridad. (Lo que
sentimos). Desempeño Institucional (lo que recibimos), y Gasto Público (lo que nos cuesta).
Con estas acciones se busca dotar a
la SSPTM de Puebla de: Una solución integral con miras al ordenamiento de la
Seguridad Pública Municipal y a la Autosuficiencia. Implementación de sistemas
y mecanismos basados en una filosofía de “Orden, Eficacia y Transparencia”, y Una Estructura Geomántica que
permita formalizar la Seguridad Pública Municipal, encaminada a proporcionar un
servicio de Excelencia.
Bueno,
sé que así va técnicamente estructurada su propuesta, pero también sé que
cuando le pregunté qué estaba haciendo ahora, me dijo: Trabajo en el proyecto
de creación del Sistema de Información Geográfica de la Secretaría de Seguridad
Pública del ayuntamiento de Puebla, con el que se busca construir una
cartografía delictiva para acciones preventivas.
Por lo que me explicó, en torno a un rico helado que me disparó, entendí que contempla cosas bastante interesantes como es la influencia que el entorno geográfico tiene en el actuar de las personas.
Dijo
cosas como esta: “Por lo regular el hombre es un animal de costumbres y por lo
regular la delincuencia tiene un ciclo. Por eso me atrevo a decir que Einstein
tenía razón al decir que Dios no jugaba a los dados con la humanidad: todo
tiene una razón de ser y todo se puede medir y analizar”.
Y ahí tienes, mi querido Arturo, la distancia que hay ahora entre los mapas digitales que buscan evitar el crecimiento caótico de las ciudades, y la computadora Texas Instrument 57 que para José Manuel fue la primera herramienta de apoyo en su trabajo.
Espero
haber logrado transmitirte con un caso específico esa especie de sensación confusa
que la carrera tecnológica, en contraste con los arrancones y desaceleraciones
de la administración pública, hacen del Tiempo un concepto elástico para que la
vida camine con tracciones distintas, empezando por la animal. +
PD:
Arturo, te respondo: El esquema unipersonal de gobierno ya no es creíble. Los
líderes de proyecto son los verdaderos hombres del presidente. ¿Te gusta que ahora
hablemos de salud? Un abrazo, canijo; y feliz año que, para cuando hayas leído
esto, ya habrá comenzado. +





