jueves, 1 de enero de 2015

....y llegó la computación Atlixquito Parte 3 y última


 
 
Arturo:

Cuando José Manuel se relacionó con directivos del INEGI, se enteró de que había un organismo llamado CIAPEM (Comité de Informática de la Administración Pública Estatal y Municipal), y fue en una visita al gobierno municipal de Aguascalientes donde se enteró de que habría una reunión nacional de este organismo en próximos días; de que Puebla tenía su CIAPEM (como lo tenían otros estados), y de que éste no había tomado en cuenta Atlixquito para esa reunión. Sin embargo fue invitado para el año siguiente.

A la primera reunión del CIAPEM que asistió como observador fue a la de Cuernavaca, Morelos, en 1997, pero fue en la de Aguascalientes donde vio el tema de la fotocredencialización de tianguistas, proyecto que desarrolló en Atlixquito, al igual que otros que adecuó al medio, lo que hizo que para el año 2000 llamara la atención de Gedas Norteamerica, empresa que al tratar de incursionar en el tema de gobierno, y buscando en el territorio nacional, encontró de referente al municipio de Atlixquito como el más avanzado.

Coincidió que cuando Gedas anunció su visita a Atlixquito, José Manuel se encontraba refutando la información que le daba el INEGI, pues sus indicadores eran tan amplios que “el día a día” del municipio se perdía; INEGI manejaba escalas a 10,000 y se necesitaba el manejo de una escala a 1000. INEGI vio lo que José Manuel estaba haciendo y lo invitó a mostrarlo en el CIAPEM de ese momento, realizado también en Aguascalientes, y Gedas se ofreció como patrocinador.
 
Atlixquito,
bandera estatal

 Raúl Pineda Barrera era el director del Catastro en Puebla. Al igual que José Manuel tenía el sueño de que la cartografía que el estado tenía se explotara al cien por ciento, y vio que, debido a los avances de José Manuel, era posible hacerlo con Atlixquito, pues la complejidad de Puebla no lo había permitido. Raúl Pineda por lo tanto tomó Atlixquito de bandera y en muchas de sus presentaciones estaba el trabajo de este municipio, el cual comenzó a recibir el apoyo del estado hasta afinar la precisión de su cartografía, permitiendo correcciones precisas para obras como la del Acceso Norte o la elaboración de trazos como el de la Autopista Interoceánica. Por fin se conoció la forma del municipio y el mapa comenzó a venderse en las papelerías para las escuelas.

La actualización

Pero “es un sistema que si no se actualiza en un año se muere”, y en esto mucho tiene que ver en la mayoría de los casos el paso de un gobierno a otro. Un ejemplo: En 2002 José Manuel dejó Atlixquito y se fue a San Andrés Cholula (ya era la versión 2.1), donde con su llegada se instaló un GPS de referencia ligado a los GPS’s del INEGI, pero llegó la siguiente administración y quitó todo y lo arrumbó. Era una estación que por un lado el INEGi la consideró como parte de la red activa de GPS’s nacional, y por el otro que permitía hacer levantamientos en un radio de 5 kilómetros, teniendo un impacto importante en los ingresos del municipio. Cuando José Manuel llegó a San Andrés, el cobro del predial estaba en 2 millones de pesos y lo subió a 18 millones.

  San Andrés Cholula

Derivado de la digitalización de José Manuel, se logró en este municipio que la nómina fuera completamente electrónica a partir del checador de entrada y salida del personal, evitando manipuleo de la base de datos, y el tema de la cartografía en ese municipio permitió también trabajos en conjunto con la UDLAP y el INAOE, este último por ejemplo proporcionando información inédita para la publicación en el anuario del ayuntamiento del análisis de los murales en el interior de la pirámide, lo que hizo que el INAH también pusiera los ojos en el proyecto.

En el Catastro

José Manuel se fue después a Catastro del estado como jefe del Departamento de Administración de Municipios y ahí se convirtió en el encargado del Padrón Geográfico, es decir, actualizaba el mapa del estado de Puebla, trabajo con el que por cierto encontró cosas raras como escuelas y carreteras que no existían, por lo que le pidieron dejar eso y no siguiera. Se comenzaron a ver las deficiencias del gobierno y sus últimos días en Catastro fueron haciendo investigación en la mapoteca de la UNAM sobre cartografía antigua de Puebla para una página interactiva.

En octubre de 2005 se fue formalmente al Distrito Federal para trabajar en el Banco Interacciones, luego fue invitado a trabajar en la parte de gobierno de Autocad, después se fue a SEDESOL federal y en seguida al programa Oportunidades.



Una reflexión

Arturín, una vez que te “permites” trabajar en el gobierno (¿algún día diremos: Una vez que tengas la “oportunidad”?), y ves que no sucede lo suficiente para cubrir las demandas ciudadanas, enfocas la atención en la labor de seguimiento de la administración pública y encuentras —porque además han pasado algunos años y tu ángulo de observación es unas veces desde dentro, otras desde fuera, o desde otro orden de poder— ideas que nacen con fecha de caducidad para la atención de lo público.

Pero cuando constatas que el seguimiento no existe casi en la totalidad de los casos, te refugias en saber por lo menos qué fue de aquellas personas que alguna vez diseñaron y aplicaron un proyecto que contribuyó a la generación de herramientas para la administración y control de los recursos públicos, y encuentras que ese líder de proyecto vive emprendiendo una y otra vez para replicar aquí y allá cosas que no sabe si en la aplicación tendrán continuidad o no. Y todo porque la homologación no es posible en un esquema de invasión entre órdenes de poder y en el que sale perdiendo el gobierno local.

El reencuentro

Este tema me apareció porque el 25 de junio de este año, José Manuel me mandó un correo electrónico que dice: “Héctor, te mando estos archivos. Si puedes dales una leída y me das tu opinión. El archivo PDF es de una revista y el artículo en cuestión es el de la cartografía de San Andrés (Cholula).El de Word es de una publicación de La Jornada (de Oriente). Un abrazo”.

Leí y encontré varias cosas; bueno, en primer lugar el gusto de reencontrarme con este querido amigo que es José Manuel, y en seguida mucho de lo que me regaló la sensación del paso vertiginoso (y sin embargo empolvado por la carrera tecnológica) de 18 años de gobierno en Atlixquito, el transcurso de casi dos décadas que terminaron pasando más lento que las etapas evolutivas de la tecnología informática. “La tecnología avanza, pero la administración no”, opina José Manuel.

Más del seguimiento

No sé si es correcta mi apreciación, pero creo que en Atlixquito el desfase con la aplicación oportuna de técnicas dirigidas al almacenamiento, proceso y transmisión de información, comenzó precisamente en el momento de su primera implementación en el gobierno municipal (me refiero al gobierno en sí, el que es construido para la sobrevivencia de los partidos políticos). Esa herramienta nació en ese momento para la innovación, pero también apareció vulnerada por el interés mayor o menor de cada presidente municipal, hasta seguir existiendo pero con un desarrollo intermitente.

De ahí lo que dice la nota de la Jornada de Oriente que me mandó José Manuel, fechada el 24 de junio de 2014: “A falta de carta urbana, San Andrés Cholula podría perder mil millones de pesos en inversión”. Y la nota explica: “La carta urbana con la que cuenta San Andrés Cholula precede del año 2007, y desde entonces no se ha modificado por las administraciones anteriores”.

Dos ritmos distintos

José Manuel recuerda siempre se hace la misma pregunta que busca explicar la aversión que muchos gobiernos locales tienen todavía al uso de la cartografía: “¿Cómo puedes gobernar algo que no conoces?” Y concluye: “México es uno de los países donde más nos cargan los impuestos pero no nos facilitan su pago”.

“Y esto puede llegar más lejos —me dijo cuando pudimos sentarnos para hablar de esto—. ¿Te acuerdas que el proyecto era amarrar agua, predial, servicios y crear una cuenta única por vivienda?

Ese día le pregunté:

 —¿Estás de acuerdo entonces en que la tecnología, que se desarrolla a pasos agigantados, la empolva el desinterés de quienes gobiernan?

—La tecnología y la administración pública deberían ir a la par y no es así. Siento que antes se hacían mejores cosas con menos herramientas y ahora se hace menos cuando existen más y mejores herramientas. Algo está pasando ahí.

Hoy, en este momento

Actualmente José Manuel trabaja en la generación de un Sistema de Información Geográfica (SIG de Seguridad Pública) para la creación de un sistema de indicadores que permita evaluar la situación del Municipio de Puebla en un lugar y tiempo determinado.

Para esto hace énfasis en cuatro temas o ejes centrales de análisis: Victimización o actividad delictiva (lo que sucede). Percepción ciudadana de la seguridad. (Lo que sentimos). Desempeño Institucional (lo que recibimos), y Gasto Público (lo que nos cuesta).

Con estas acciones se busca dotar a la SSPTM de Puebla de: Una solución integral con miras al ordenamiento de la Seguridad Pública Municipal y a la Autosuficiencia. Implementación de sistemas y mecanismos basados en una filosofía de “Orden, Eficacia y Transparencia”, y Una Estructura Geomántica que permita formalizar la Seguridad Pública Municipal, encaminada a proporcionar un servicio de Excelencia.

Bueno, sé que así va técnicamente estructurada su propuesta, pero también sé que cuando le pregunté qué estaba haciendo ahora, me dijo: Trabajo en el proyecto de creación del Sistema de Información Geográfica de la Secretaría de Seguridad Pública del ayuntamiento de Puebla, con el que se busca construir una cartografía delictiva para acciones preventivas.

Por lo que me explicó, en torno a un rico helado que me disparó, entendí que contempla cosas bastante interesantes como es la influencia que el entorno geográfico tiene en el actuar de las personas.

Dijo cosas como esta: “Por lo regular el hombre es un animal de costumbres y por lo regular la delincuencia tiene un ciclo. Por eso me atrevo a decir que Einstein tenía razón al decir que Dios no jugaba a los dados con la humanidad: todo tiene una razón de ser y todo se puede medir y analizar”.

Y ahí tienes, mi querido Arturo, la distancia que hay ahora entre los mapas digitales que buscan evitar el crecimiento caótico de las ciudades, y la computadora Texas Instrument 57 que para José Manuel fue la primera herramienta de apoyo en su trabajo.

Espero haber logrado transmitirte con un caso específico esa especie de sensación confusa que la carrera tecnológica, en contraste con los arrancones y desaceleraciones de la administración pública, hacen del Tiempo un concepto elástico para que la vida camine con tracciones distintas, empezando por la animal. +

PD: Arturo, te respondo: El esquema unipersonal de gobierno ya no es creíble. Los líderes de proyecto son los verdaderos hombres del presidente. ¿Te gusta que ahora hablemos de salud? Un abrazo, canijo; y feliz año que, para cuando hayas leído esto, ya habrá comenzado. +